consejos
Mantenimiento preventivo: por qué conviene hacerlo antes de que tu equipo falle
Una limpieza y revisión a tiempo cuesta mucho menos que una reparación de urgencia. Te contamos qué incluye el mantenimiento preventivo y cada cuánto hacerlo.
Por Electro Service 4 min de lectura

La mayoría de las fallas de una PC o notebook no aparecen de un día para el otro: se van gestando de a poco. El polvo se acumula en el ventilador y en las rejillas, el equipo levanta más temperatura, el ventilador trabaja al máximo y los componentes sufren. Un día la compu se apaga sola, se pone lentísima o directamente no prende.
El mantenimiento preventivo es justamente adelantarse a eso. Incluye limpiar por dentro el polvo acumulado, revisar que el ventilador gire bien, cambiar la pasta térmica del procesador cuando está reseca, controlar el estado del disco y chequear que el sistema y el antivirus estén actualizados. Con eso el equipo trabaja más fresco, más silencioso y más rápido.
El beneficio más importante es evitar sorpresas: una limpieza programada cuesta mucho menos que reemplazar una placa quemada por temperatura, y es mucho menos estresante que perder archivos por un disco que venía avisando y nadie lo revisó. También alarga la vida útil del equipo, así que la inversión se recupera sola.
¿Cada cuánto conviene hacerlo? Como referencia, una vez al año para el uso normal en casa u oficina, y cada seis meses si el equipo trabaja muchas horas por día, está en un lugar con polvo o tiene mascotas cerca. Las impresoras también lo agradecen: una limpieza periódica evita manchas, atascos de papel y cabezales tapados.
Algunas señales de que ya le toca: el ventilador suena más fuerte que antes, la notebook quema en la base, el equipo se pone lento sin razón aparente o se apaga solo. Si notás alguna, no esperes a que empeore: traelo, lo revisamos y te decimos qué necesita.


